El ya no sabía qué más hacer; así que decidió ir a visitar al mes. Querido mes: ayúdeme, haga las semanas más cortas y demore en pasar los sábados y domingos. El mes le contestó: Oh, mi muchacho, yo no puedo ayudarle, lo lamento, vaya y dialogue con mi amiga Semana. El joven muy decidido se fue a hablar con la semana. Por favor mi estimada semana, ayúdeme. Haga que de lunes a viernes sea bien rápido y demore el paso de sábado y domingo. Ésta le respondió amablemente: Jovencito, no puedo ayudarle, vaya y converse con Día. Allá fue el chico siempre luciendo su amplia sonrisa. Grandioso Día, ayúdeme, pase deprisa siempre, excepto sábado y domingo. El día muy apenado le contestó: Lamento mucho no poder solucionar tu problema, tristemente, siempre ejecuto lo que me ordena el tiempo. Anda y visítale. Sin perder la emoción el muchacho siguió su camino. Hola magnífico Tiempo, por favor brídeme su ayuda. Necesito que haga que el fin de semana sea más largo que el resto de los días. ¿Puede hacerlo? Sí puedo_ respondió el tiempo_ pero antes demuéstrame que estás sufriendo un disturbio con el tiempo que te afecta la vida. El joven tomó aire y contestó: Honestamente, los días se me vuelven semanas, las semanas se me hacen meses y mi vida comienza el fin de semana cuando la veo a ella.
Negociando con el tiempo por ti.
Publicado por Alfredo Carrión
Alfredo Carrión Fajardo, nació el 19 de octubre de 1989, en La Habana, Cuba. Estuvo rodeado siempre por una numerosa familia, en su mayoría, mujeres. Su infancia fue bien tranquila, viviendo experiencias típicas de cualquier familia común y corriente. Comienza a escribir a la edad de catorce años, siente atracción por los poemas de amor, hechos reales; enamorado de la fantasía, el misterio, la aventura. Se gradúa de Doctor en Estomatología, en la universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Facultad de Estomatología “Raúl González Sánchez”. Es enviado a realizar su servicio social en el Municipio de “La Lisa”, en donde se enamora de una chica y dos años más tarde, deciden comenzar una nueva vida en Ecuador. En el país hermano, comienza a trabajar de DJ en una discoteca popular para ganarse la vida, mientras legaliza sus documentos con el objetivo de ejercer su profesión. Una vez culminado ese proceso, inicia su primer trabajo como odontólogo en G-Dental Brands, del Hospital Metropolitano de Quito. Estuvo un poco más de un año ejerciendo en esa clínica, hasta que acepta una oferta laboral de la Flota Petrolera Ecuatoriana en la ciudad de Esmeraldas, provincia en la que actualmente reside. Su relación amorosa llega a su fin. La chica decide irse a los Estados Unidos, mientras él se queda en Ecuador. Meses después, conoce a quien sería su actual pareja y madre de su hija. Toma la decisión de renunciar a su empleo público y abre su propio consultorio, en donde hasta el día de hoy, trabaja. En estos momentos se encuentra cursando su especialización de Endodoncia en Sao Paulo, Brasil. El autor escribe en su tiempo libre y se divierte mientras los hace. Se introduce en un mundo puro y mágico, en el cual, se siente cómodo. Ver todas las entradas de Alfredo Carrión