Saliendo del abismo.

Que oscuros estos días antes que llegaras tú,

Pensé que moriría sin volver a ver la luz,

Las sombras me asfixiaban cuando no estabas tú,

La vida no era vida, pues respirar no podía,

Quería yo salir, pero no había salida.

Mi mente no pensaba, porque sin funcionar estaba,

Mi corazón latía, pero no por alegría,

Estaba tan agitado que ni esperanza tenía,

Y yo en el vacío en poco tiempo acabaría.

Luego te vi venir, como un ángel hacia mí,

Me sacaste del vacío, me pusiste en libertad,

Luego me diste la luz y después felicidad,

Ya con tranquilidad y pensando al cien por ciento,

Me di cuenta un día, que ese oscuro vacío fue lo mejor de mi vida,

Porque a pesar, de cómo la pasé, y de cuánto había sufrido,

Si no me hubiese caído, no te hubiera conocido.

Deja un comentario