Para Adrián Camargo

Juramos que mantendríamos encendido,
En todo momento este fuego,
Me juraste que no era un juego,
Dijiste que yo era el hombre de tu vida.

Juramos que, aunque pasara un tornado,
Nuestro amor resistiría.
Me dijiste: Descuida mi dulce amado,
Sin ti yo me perdería.

Dijiste: Eres mi preciado tesoro,
Estarás siempre en mi corazón.
Me juraste que ni siquiera todo el oro
Podría comprar tu satisfacción.

Pero un día desperté y no estabas
Te habías ido de mi mundo
Yo me quedé agonizando,
Clavaste un puñal bien profundo.

Recordé todas tus palabras,
Y todas tus falsas promesas,
Jugaste tus obras macabras
Yo por ti perdí la cabeza.

Quedé frágil y consumido
Caí en un jardín de flores muertas
Por eso hoy escribo estas letras
A mi gran y dulce amor perdido.

enamorados

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