Esa frase no es cierta y generalmente la dice la gente pobre. El dinero es muy importante, pero eso sí, hay cosas que importan más. No cambies el amor de un chico modesto que te mueve el piso por el cariño de otro que quizás posea riquezas. Recuerda que la vida es una carrera de muchas vueltas y puede ser, que el ganador se vea modificado a través de la pista. Despójate de las cosas materiales, no le des tanto valor. ¿Recuerdas cuando naciste? No creo que lo recuerdes. Pregúntale a tu mamá lo feliz que eras. No tenías nada, ni siquiera ropa. Así que no llores por un celular perdido, un reloj de oro puro robado. Te prometo que no te enterrarán con eso al morir y si vas al cielo, no lo necesitarás.
Valora a la gente que te valora, aprecia a las personas que te aprecian, sé agradecida, sé justa y nunca pierdas tus valores. Lucha por las cosas que realmente ames hacer y pasa tiempo a solas contigo para que examines tus necesidades y anhelos. Elévate mujer, puedes hacerlo. Deshazte de los modismos exagerados, de las tendencias venenosas. No tienes por qué hacer, lo que otros hacen, no necesitas encajar en ningún lado.