Para la chica de ojos verdes

No sé que bicho me picó

aquel día en que te vi,

pero no pude contenerme,

y me lancé hacia ti.

Te inventé cualquier excusa,

me saqué de la chistera un encuentro

te esperé como si fueras mi musa

y tuvimos un breve momento.

Estuvimos frente a frente,

charlamos y me atrapó tu sonrisa,

examiné hasta el más leve detalle,

de tu rostro sensual de ninfa.

Y juraría que hubo un fuego creciente,

tras todas esas miradas místicas,

una pequeña fuerza incipiente,

y no sé si era química, o física.

Pero algo me atrapó de repente

como atrapa un chocolate,

el corazón de niños alegres.

No sé, si fueron tus labios,

O esos, lindos ojos verdes.

Pero deduzco que algo en mí te asustó,

y sé lo que significa tu partida,

Mi corazón jamás lo ignoró,

así que veámonos en la otra vida.

Pero no importa tesoro,

no pretendo quebrar esquemas,

Sólo ansío que por ahora

Te quedes con el poema.

Yo confiaré en el tiempo,

y de lejos te cuidaré, mientras duermes.

Pero jamás olvidaré,

A la niña de los ojos verdes.

..

Deja un comentario